Me dormí feliz muchas noches recordando la primera vez que nos vimos, y lo bonito que te veías de perfil mientras conducías a mi casa esa noche que fui a tu casa. Me dormí sonriendo cada vez recordaba tu voz, tu sonrisa y las preguntas que me hiciste aquella noche. Me dormí feliz cada vez que me llegaba un mensaje tuyo, nerviosa siempre el día antes de verte, me dormí pensando en ti muchísimas noches, recordando todos los momentos que compartí contigo, y riéndome de cada señal del “destino” que me empujaba hacia ti, que nos empujaba a estar juntos..
Si mi familia me quiere contigo es por tu buen corazón, por la dulzura en tus palabras, por cómo tratas a tu madre, por la forma en la que la cuidas. Y sé que tu corazón ama tanto a Dios que casi tengo la certeza que mi felicidad está contigo, en ese lugar que tanto he soñado cada vez que me dolía el corazón.
Una vida feliz, un matrimonio feliz, una vida plena, mi casita bonita, paseos cada fin de semana, viajes hacia lugares bonitos, y un hombre que solo me mire a mí. Y como quisiera correr a tus brazos y decirte que puedes amarme tanto como yo quiero hacerlo contigo, como quisiera poder mirarte a los ojos y asegurarte que no voy a lastimarte o que cuando me beses no voy a temblar de miedo de volver a sentir. Pero no puedo prometerte un amor que no soy capaz de sentir ni por mi misma. No por ahora. Ni puedo entregarte mi inocencia porque alguien más me la arrebató, y todavía no puedo contarte mi historia sin que me duela. Hasta que no cierre esta herida no debo enamorarme, y no quiero hacer crecer en ti un amor que luego no pueda cuidar. ¿Por qué sabes qué? Yo a ti jamás te haría daño. Porque si tu corazón me ha esperado todos estos años, es porque todavía quedan príncipes azules en este mundo, y yo no me atrevería a herir a uno. El desamor duele, mata y quema, y ¿cómo me atrevería yo a arrasar con todo lo hermoso que hay en ti? Sería demasiado cruel. Tú no te mereces eso.
Mereces una princesa de verdad a tu lado, alguien con tanta luz que ilumine tu presencia, alguien que te de paz, y no soy esa, no puedo darte paz, ni luz, porque dentro mio solo hay caos y oscuridad. Sigo peleando con mi interior cada día, reconstruyendo todo lo que alguien más rompió en mí. Yo no soy la princesa que tú mereces, y jamás me atrevería a darte un corazón incompleto con la esperanza de que tú lo completes.
Si algún día puedo amarte como mereces te buscaré, te diré que siempre estuve esperándote, que soñé contigo siempre, incluso cuando nuestros caminos se habían alejado. Te tomaré de las manos como siempre he querido, para por fin pronunciar las palabras que llevo guardando todo este tiempo, te diré que el hombre ideal con el que siempre he soñado eres tú, que en mi mente todos estos años siempre has estado tú, y que cuando me enteré que estabas cuidando de tú madre, te me clavaste un poquito más en el corazón. Aquí has estado desde el día que te conocí, y lamento profundamente no haberte elegido, porque hoy mi historia sería completamente diferente. Si ese día hubiese sido capaz de tomar otra decisión,hoy existiría un nosotros y nuestra historia sería la misma: un amor casi perfecto, un noviazgo de ensueño, una boda irreal, un matrimonio precioso, y Dios en medio de nosotros.
Pero elegí mal, como siempre. Y ahora tengo que dejarte ir para encontrarme a mí. Si lo consigo y todavía estás allí, estaré feliz de cumplir con esos sueños que nos hemos contado mil veces, si cuando logre sanar mis heridas, tienes valor de intentarlo, seré la más feliz de contarte quién soy, porque sé que me escucharías atentamente y con mucho amor, como has hecho siempre.
No puedes poner tu vida en pausa por nadie, así que continúa con tu vida, no me esperes y si algún día la vida o Dios vuelve a juntarnos, que nuestra historia se escriba y sea un amor para toda la vida. Sino guardaré en mis recuerdos ese amor tan puro que me diste y me lo llevaré en el corazón, junto con los recuerdos de lo que vivimos, y la última mirada que me diste en Madrid cuando mis ojos se cruzaron con los tuyos antes de saber que debía retirarme de una lucha para la que no cuento con los medios suficientes para ganar.
Haz tu vida y se feliz, y perdóname por no haber sabido ser sabia cuando Dios me puso en frente al amor de mi vida, y lo cambié por alguien que solo me rompió el corazon.
No hay comentarios:
Publicar un comentario