domingo, 10 de mayo de 2026

Mayo

 Dime que es mentira, que el paso del tiempo no borró nuestro recuerdo. 

Si pudiera regresar al ayer volvería a ese día que nos prometimos que nos amaríamos toda la vida. Te tomaría de la mano otra vez y te diría poniendo la tuya en mi pecho que mi promesa era real, que jamás la rompería, porque aunque quisiera no podría nunca. Luego dejaría que tomases la mía y cuando me hicieras tu promesa te diría que te creo. Porque lo hice. Siempre te creí. 

Volvería al pasado, no para cambiarlo o cambiar algo de lo que sucedió. Sino para asegurarte que mis palabras eran sinceras, para asegurarme que lo sabías, que eras consciente del gran amor que te tuve. Te prometería lo mismo, te diría las mismas palabras, pero en vez de reírme cuando me mirabas de esa manera, te diría que cuando me mirabas así me sentía la mujer más afortunada del planeta. 

Tal vez hablaría menos, no porque no tuviera cosas que contarte, sino porque me gustaría apreciar más tus ojos verdes, guardar más detalles en mis pupilas, como una foto imborrable que ni el tiempo puede romper. Observaría con más calma las pequitas de tus mejillas, y contaría los lunares de tus brazos con más calma. Eran 28, creo. Pero esta vez me aseguraría.

No cambiaría nada de lo que ocurrió, ni siquiera te cambiaría a ti, ni tus bromas, ni tu sentido del humor a veces tan pesado, ni esas palabras que a veces no entendía, solo me dedicaría a guardar mas detalles tuyos, a conservar en mi piel y mi cuerpo la sensación de un abrazo tuyo, la suavidad con la que me rodeabas con tus brazos y como me acercabas a ti. Trataría de preservar de alguna forma el sonido de tu risa, la forma tan sutil en la que te reías cuando me escondía en tu pecho y te decía que te quiero. La dulzura de tu voz, como se guarda eso? No lo sé. Pero lo conservaría en algún lugar secreto, que sea mío. Dónde acudir cuando esa montaña rusa me lleve hasta abajo. 

De cualquier forma te llevo conmigo, no tanto como quisiera, ni tanto como te prometí. Pero es que no sabía que iba a ser tan difícil, ni tan doloroso…

 Y aunque nunca rompí mi promesa, a veces lo intenté. Cuando anochecía y el dolor era tan grande que no podía dormir, entonces le pedía a Dios que te arrancara de mi pecho, porque yo no quería, ni podía. 

Cuando algo me recordaba a ti, y sentía que las lágrimas me salían, intentaba olvidar que alguna vez te conocí. Intenté olvidarte, pero nunca lo conseguí. Intenté volver a enamorarme, pero nadie me hizo sentir así. 

Y cuando pensé que te amaría toda la vida, de pronto un día te dejé de sentir. Y me dolió más haberte olvidado que intentar olvidarte, porque sentí que había roto mi promesa. “Siempre vivirás en un trocito de mi corazón, en una casita blanca donde habitan todos nuestros recuerdos. Yo siempre nos recordaré así”. 

Pensé que ya no estabas, que no te guardaba dentro de mí. Pero cuando menos lo esperaba fue como si tu recuerdo empezase a latir de nuevo. 

Te llevaré siempre conmigo, toda la vida, no como creía, ni como te prometí, pero te dije que yo nunca rompo mis promesas, y era cierto. Es verdad. Hay un lugar en mi corazón y en mi historia que siempre será tuyo. Tu recuerdo, lo que me enseñaste, lo que aprendí de ti, todo eso siempre formará parte de mí, de quien soy, y aunque dejé de amarte, siempre estarás ahí, en esa casita blanca que guarda todos nuestros sueños, nuestros anhelos y nuestras promesas. Te querré toda la vida, porque tú me enseñaste lo que era el amor, el amor verdadero, y no importa cuando tiempo pase, cuanta vida nos pase, yo siempre te llevaré conmigo. Como tú a mí. Y así nunca romperemos nuestra promesa. 

“Me has marcado la vida, y por eso siempre te querré. Siempre vivirás en un trocito de mi corazón, en la casita blanca donde habitan todos nuestros sueños. Te lo prometo” 

miércoles, 29 de abril de 2026

Prometo no llamar

 Había olvidado el color de tu pelo, recubría tus ojos a veces? O es producto de mi imaginación descabellada? 

Tenía rizos? O era completamente liso? No consigo recordarlo. 

Había olvidado el sonido de tu risa, la forma en que arrugabas tu nariz, había olvidado que tenías pequitas en la nariz y por las mejillas, y esa cicatriz (no recuerdo en qué parte era, perdona) de cuando tuviste varicela. Era como un círculito? O era una rayita debajo de tu ojo? No lo recuerdo, perdona. 

No recordaba que cuando algo te fastidiaba empezabas a moverte con fastidio, de una forma muy graciosa, ni que siempre te comías primero las patatas antes que la hamburguesa. No recordaba que cuando llegas a un sitio mueves los pies intranquilo, pero con cierta soltura, como un niño grande. Ni que solías llevar siempre gorra, a veces blanca, beige, y la última que recuerdo era roja. 

No recordaba que tenías una marca en la rodilla (creo) de cuando de pequeño te enfermaste y tu abuelita te curó. Y se me había olvidado que siempre jugabas al fornite. Aún juegas? Supongo que no. 

No recordaba muchas cosas de ti, supongo que porque la vida fue pasando, y las cosas han cambiado demasiado. No te recordaba tanto como de costumbre, y dejé de escribirte en el diario que algún día, pensé, te leería. Solía escribirte cada día, luego cada semana, cada mes y en algún momento me olvidé de ti. 

De la forma de tus manos, de tus uñas planas, de la forma de tus dientes, y de que algún día llevaste un piercing en la nariz. Aún lo llevas? 

No recordaba que tenías tatuajes y que la última vez que nos vimos tenías más. No consigo recordar de qué eran, lo siento.

Ya no recuerdo muchas cosas tuyas, a veces se me olvida que alguna vez estuvimos juntos.

La vida pasó con mucha velocidad y mucha fuerza y en el proceso de cumplir mis sueños y mis metas me olvidé de ti. Me olvidé de muchas cosas, J. Hasta de la promesa que un día te hice: “Siempre vivirás en un trocito de mi corazón. Te prometo que seré feliz”. 

No se si aún vives en mí. Ya no te recordaba. Y últimamente la vida y sus problemas me han minado la esperanza. Conseguí muchas cosas, sabes? Muchísimas. Y en el proceso de cumplirlas perdí muchas que creía mías. Me hice mucho daño, me hicieron mucho daño, y aprendí de muy mala forma lecciones que jamás olvidaré. Sigo asimilando, vivo asimilando todo esto. Si algún día la vida nos reencuentra, cuéntame cómo fueron esos años sin vernos. Y háblame de historias increíbles, de romances apasionados, de chicas preciosas, de sueños y viajes que hiciste y de lo feliz que fuiste sin mí. Yo te hablaré de viajes y metas que conseguí, de personas maravillosas, de reencontrarme conmigo misma y espero poder hablarte del dolor que me causaron, con una sonrisa en mi rostro. 

He sido feliz, demasiado feliz, y cuando estás tan arriba y rozas el cielo con las manos, cuando tienes el mundo a tus pies, o te mantienes arriba (porque ya no había más cielo que alcanzar, de verdad, era invencible), o si te descuidas caes en picado. 

Valió la pena la caída. Fui demasiado feliz. 

Hoy me acordé de ti. De cómo soplabas mi frente cuando hacía calor en el metro y empezaba a sudar. De cómo me traías la merienda cuando trabaja los sábados. Y de cómo me mirabas cuando me vestía frente a ti. 

Me diste muchas cosas bonitas, perderte significó que vinieran muchas más a mi vida, y aunque me dolió, sé que fue lo mejor.

Espero que estés bien, 

Yo lo estoy. 

jueves, 6 de noviembre de 2025

Día 1

 Hoy volví a acordarme de ti, como si nunca te hubieras ido. Aprendi una nueva forma de contar el tiempo; el tercer invierno desde que te fuiste. Y los años siguen pasando. 

Te echo de menos, sobretodo cuando el mundo me parece muy cruel, porque tú me dabas ese soporte que encaja conmigo, como si al abrazarme nada pudiera lastimarme. Extraño sentirme segura, pensar que había llegado a mi lugar, a mi destino, y que nunca más volvería a sentirme tan sola. Pero no estás, ni estarás nunca y habré de conformarme con vivir sin ti. Recuerdas que una vez te dije que volvería a enamorarme? Olvídalo. El amor no está hecho para mí. No creo que vuelva a amar, con haberte amado a ti me es suficiente. 

jueves, 8 de mayo de 2025

Ojitos lindos

 ¿Alguna vez te dije que en mi corazón te dediqué ojitos lindos? 

Aquel verano… el primero y último que compartimos juntos. Y cada canción me lleva a ti, a cuando bajo ese sol de verano nos amamos como dos niños. 

Tu torneo de voleibol en el parque ángel pestaña, cuando te llevé comida en un tupper, cuando fuimos al cine, las tardes caminando juntos de la mano… todo eso. Se perdió, en algún lugar que jamás volverá, pero cada vez que escucho esa canción vuelves. Y yo vuelvo al verano del 2022 cuando estaba perdidamente enamorada de ti. ¿A ti también te pasa? 

Pero ahora y por siempre serás mi baile inolvidable. 

Iré al concierto el año que viene, ojalá hubiéramos ido juntos. 


K

domingo, 4 de mayo de 2025

Ahí

 Hoy estoy triste. 

¿Tú cómo estás? 

¿Tu corazón se siente feliz? ¿Encontraste la paz que necesitabas? ¿Hallaste ese amor por el que te fuiste? 

Sabes, ya no te amo, pero te quise tanto… Ojalá algún día alguien me ame con la misma fuerza con la que yo te ame a ti. Pero ahora mismo enamorarme no quiero. 

Quizá algún día vuelva a confiar, a creer, a soñar. Quizá algún día encuentre ese amor que toda la vida he soñado, por ahora solo quiero mejorar como persona, ser feliz y entregarle todo de mi a Jah. 

Espero que estés bien. 


K