miércoles, 23 de abril de 2025

Lo que serás

 Serás un gran padre. 

Serás un gran hombre.

Cuando te vi por primera vez solo me fijé en tu exterior, ese físico que me gustó desde el primer momento. Tu sonrisa, tus ricitos, la forma de tu cuerpo, tu olor… 

Pero cuando te vi por segunda vez algo en tu forma de mirar me hizo enamorarme de tu alma. Había bondad, y nunca dudaré de ello. Eras una buena persona. 

Cuando pienso en lo que serás se me van las lágrimas, porque deseo y sé que serás un gran hombre. 

Hoy recordé cuando me contaste que querías ser padre, y que serías el mejor padre del mundo, que le darías a tu hijo todo lo que tu padre no te dio a ti. Y hoy vi un video de un hombre emocionado al saber que sería padre, y me acordé de ti. Sé que serás un gran padre, y que amarás mucho a tus hijos. También sé que serás un gran esposo cuando encuentres la mujer indicada, y que formarás un hogar precioso. Tienes muchísimas cualidades, y espero que te sean suficientes para vivir una vida feliz. Espero que tengas una familia increíble y que tengas todo lo que siempre soñaste. 

Esa vida no será conmigo, de hecho yo formaré mi propia familia, mi propio hogar y tendré mis propios hijos. Espero ser una madre ejemplar, una madre buena y amorosa, no hay nada que desee más. 

Recuerdas cuando hablábamos de tener hijos? Y siempre te decía que yo no quería tenerlos? Estaba equivocada. Sí quería, sí quiero. 

Anhelo encontrar un buen hombre que desee tanto como yo formar una familia. Un hombre que en su corazón tenga a Dios por sobre todas las cosas, un hombre honorable, recto, amoroso y honesto. Anhelo un noviazgo precioso, un matrimonio feliz y cuando sea el momento adecuado tener mi primer bebé. Te imaginas yo embarazada? Yo sí. Me imagino con mi barriguita y sonrío feliz. Tener un hijo con el amor de mi vida… nada me parece más hermoso. 

Algún día seré madre y espero ser una buena mamá. 

Tu algún día serás padre y no espero que lo seas, es que lo sé. Serás un gran padre. 

Serás un hombre maravilloso. 

Y sabes? Hoy también pensé que en algún del universo, en un mundo de fantasía sí existieron esos bebés que un día nos contamos. En algún lugar sí formamos esa familia, y tuvimos una niña morenita como yo, con tus rizos y tus ojos verdes, con tu naricita y tu gran corazón, con tu generosidad, tu dulzura, tu paciencia y tu alegría, con mi inteligencia, mi bondad, mi lealtad, mi corazón y llena de amor. 




sábado, 5 de abril de 2025

Me va a costar

 No creí que fuera tan difícil. Pensé que enseguida volvería a enamorarme. Cuando pasaron tres meses de haber terminado escribí una carta en mi diario y te agradecía por todo y te decía que ya estaba sacándote de mi corazón. Mentí. Sin saberlo, pero fue mentira. Solo te clavaste más. 

He intentado muchas veces odiarte, no pude. Porque donde un día hubo amor no creo que pueda existir odio. También he intentado amarte para siempre. De verdad, un día asumí que quizá jamás dejaría de quererte. Pero hoy veo que no será así. Seguramente pronto dejaré de sentir algo por ti, y todo es tan confuso… bueno, realmente no. “El tiempo todo lo cura”, me dijeron cuando terminamos. Me ha costado verlo y he luchado mucho para conseguirlo, pero ahora veo lo cierto que es. El tiempo todo lo cura. Y ese tiempo y no saber nada de ti, me está curando. 

Últimamente me siento más feliz, ¿sabes? Algo se ha encendido en mí de nuevo. Disfruto de los días, del sol, de la playa, de mis seres queridos, de mí misma. He aprendido a estar sola, a compartir momentos conmigo misma y a amar mi compañía. Me he conocido mucho más, y ahora veo mis defectos y mis virtudes. No soy perfecta como creía. Pero tampoco soy el monstruo que me hiciste creer, no fui mala persona. Tuve errores, bastantes, pero fue sin saberlo. De todos modos creo que ya saldé mi deuda, y ya me he disculpado mil veces. Me equivoqué, sí, al pensar que siempre me amarías, pero te di algo que muy pocas personas conocen, te di lealtad, honestidad y respeto. Te era fiel hasta con el pensamiento, y eso, J, es algo de lo que siempre me sentiré orgullosa. Mi amor siempre fue sincero. 

Pero bah, eso ya qué importa.

Hasta hace poco trataba de entenderlo, lloraba por las noches buscando una respuesta, me comía la cabeza tratando de entenderlo, comparaba lo que habías sido conmigo con lo que eras con tu novia, tantas cosas que te pedí… y no dudo que se lo hayas dado a ella… pasé tiempo tratando de buscarle un defecto a ella, algo que te hiciese volver a mí. Pero sabes? Un día mi dolor era tan grande que en mi cama, llorando, pidiéndole a Jehová que me sacarse el dolor del corazón, me di cuenta que el dolor que estaba sintiendo era tan grande y profundo, que ni siquiera te lo deseaba a ti. Y pensé “si él ha podido volver a amar, y no tuvo que pasar por este sufrimiento, me alegro por él”. Y lo pensé en serio. Desearte que siguieras pensando en mí o que aún te doliese lo que pasó entre nosotros, era muy cruel. Ese dolor que yo sentí no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Entonces también me di cuenta que tu novia no me había hecho nada malo a mí. Ella llegó a tu vida cuando tú y yo ya no éramos nada. Entonces ella también se merece que la amen bien. Todos merecemos encontrar un amor bonito. 

Ese día comprendí que lo de nosotros estaba ya saldado. Que ella no tenía nada que ver en esta ecuación, y también comprendí que compararme no tenía caso, y que dentro de todo ese caos seguía comprendiendo mi valor. Que tú no supieras verlo, no define quien soy. 

Todo este tiempo soltera me ha hecho reflexionar sobre muchas cosas, y aunque pensé que sería mucho más fácil volver a enamorarme, siento que si todo ha sucedido así es por algo. 

Hoy tengo la absoluta certeza de que el día que vuelva a amar será porque no queda rastro de ti en mi corazón. Y sabes? Últimamente he vuelto a sentir ilusión. No solo con la vida sino con el amor. He conocido a tanta gente… y he vuelto a recordar lo que era sentirse libre. Libre de todo el dolor que me dejaste cuando me dejaste. 

Todo este tiempo cada vez que alguien se acercaba a mí, me sentía culpable, como si estuviera fallándole al amor de mi vida, qué tonta no? Mientras tanto tú haciendo tu vida con otra persona. Pero qué le voy a hacer, siempre he sido muy romántica. Siempre creí en un único amor verdadero. Hoy lo veo muy distinto. Hoy sé que te amé y que sí, fuiste el amor de mi vida durante el tiempo que nos quisimos. Pero no serás el amor para el resto de mi vida. Volveré a amar y encontraré un amor para el resto de mi vida. Y mientras ese amor llega, estoy feliz de sentir que de nuevo puedo conocer a alguien sin miedo, sin dudas, sin temor. Ahora cuando un chico se acerca a mí, solo sonrío y me dejo querer, observando bien en su corazón para ver si ama a Dios tanto como lo amo yo. 

Sé que siempre te sentiste mal cuando te hablaba de los esposos de mis primas, pero sabes? Ojalá los hubieras conocido. Ojalá vieras con tus ojos cada matrimonio de mi familia, y quizá así entenderías porqué siempre he anhelado todo eso. Y ya no solo sus esposos. Ojalá pudieras verlas a ellas. Esas mujeres son todo lo que espero llegar a ser. Todavía me queda mucho por cambiar, pero estoy en ello, J. Estoy mejorando poquito a poco. Me he vuelto una persona cariñosa, más atenta, detallista. 

En fin, ni siquiera sé porque hoy he escrito esto. Tal vez porque a veces siento que si ese hilo rojo existiera, estás tirando de él desde el otro lado. Que estarás haciendo ahora? Estarás durmiendo? Jugando al fortnite? O estarás con tu novia? Vas a los mismos restaurantes a los que ibas conmigo? Si es así, muy mal. Llévala a sitios nuevos, recorre esta ciudad de principio a fin con ella, ámala mucho, y deja que te amen. 

Todos merecemos ser felices, J, espero que lo seas. 

Y por cierto, si pudiera hablar contigo te recomendaría unos restaurantes súper buenos de sushi. Sé que te gustarían muchísimo. También de tacos, buah, ojalá pudiera decirte donde tienes que ir jajaja Pero ya no sé ni sabré nada de ti nunca más. 

Pero mientras me queden aún cosas que decirte te escribiré aquí, aunque jamás vayas a leerlo. Y algún día si reúno tiempo y ganas suficientes quizá junte todas las cartas que te escribí desde que nos perdimos y por fin cree ese libro del que tanto te hablé. 

Sigo soñando con ser escritora. Dime, ¿crees que escribo bien? 

Cuídate mucho. 

PSDT: me dijiste que estabas entrenando en un equipo federado, puede ser? Si es así, como te está yendo? Has ganado muchos partidos? Ah y también, sabes que hace poco pasé por el Chalito? Ahí me acordé de ti y de que una vez mientras terminabas tu milanesa justo detrás de ti por la pared pasaba una cucaracha y nunca te dije nada jajaja, perdón jajaja. 

Ah, y sabes de que también me acordé hace poco? De cuando empezaste a entrenar y era el primer día que tenías que ir y mientras yo esperaba el metro en Diagonal para ir a trabajar, te envié un mensaje para darte ánimos porque sabía que te daba vergüenza. Recuerdo que luego por la tarde me dijiste “ya estoy yendo”, luego  “ya llegué, están todos ahí en la puerta”. Luego recuerdo que me hablaste de la entrenadora, y de lo joven que era. Me pregunto cómo habrá sido el momento en el que entraste al nuevo equipo. También estabas nervioso? Espero que te esté yendo muy bien con eso, se lo mucho que te gusta jugar al voleibol, y también  se que se te da muy bien. Ojalá ganes muchísimos partidos, y si en algún instante chiquitín me recuerdas, dedícame algún punto o algo. Sino, tampoco pasa nada. 

Ah. sabes? Van a abrir una nueva plataforma de terapias avanzadas en otro hospital, y me envían a mí junto con otras dos chicas y Fati a producir la terapia CART para niños. Dicen que somos las más veteranas, y confían en nosotras para sacar adelante el proyecto. Que gran responsabilidad, no crees? 

Voy a empezar una nueva etapa en mi vida. Y eso me hace muy feliz. También viajaré a Miami en verano, y en Octubre iré e Marruecos. Este verano pinta súper bien, y me siento muy feliz. Las cosas se están acomodando a la perfección. 

También conocí a alguien hace poco. La primera vez que lo vi fue en una fiesta de disfraces. Luego coincidimos en un plan que hice con mis amigos para ir a la feria de navidad del puerto, tú fuiste? Bueno, luego fuimos a tomar algo en una coctelería y hablamos un poco, es muy listo, sabes, está haciendo un máster de arquitectura. Luego nos volvimos a ver a principios de año en un bar donde salimos de fiesta con dos de mis mejores amigas, buah, si las conocieras te caerían tan bien. Están loquísimas. Salgo siempre de fiesta con ellas, y me río tantísimo. Bueno, pues allí estaba él. Fue algo instantáneo en cuanto lo vi, no sé, tal vez fue la noche, que justo había llovido y el suelo brillaba distinto, que ese día me sentía muy linda, o que él me sonrió de una forma especial. No sé. Pero de pronto cuando mi hermano le dijo que le sonaba haberlo visto antes el solo dijo mirándome: “no lo recuerdo, pero sí me acuerdo de ti”. Después nos tomamos una copa, le di una chuche y bailamos toda la noche. Me gusta mucho, J. Y eso es tan nuevo para mí… Ni siquiera V me provocaba estos nervios y esta sonrisa que llevo en el rostro, aunque lo de V ya es un asunto cerrado.

Este chico me parece muy lindo. Me gusta su acento, me gusta cuando sonríe, me gusta su actitud. No sé… lo volví a ver este domingo en una fiesta, y volví a sentir lo mismo. Estoy contenta. 

En fin, eso es todo lo que tenía por contarte. 

K

(Mientras escribía esto escuchaba “me va a costar” de Kevin Kaarl, es muy linda, escúchala).


viernes, 4 de abril de 2025

deseándote

  A veces siento que el tiempo nunca pasó. Que todo sigue exactamente en el mismo sitio donde te dije “buenas noches, amor, te amo” y me fui a dormir pensando que al día siguiente todo estaría bien. 

Que ingenua, no? Al día siguiente todo se iría a la mierda. A veces pienso en cómo sería todo si nunca hubiese visto tu móvil. Supongo que el final era el mismo. Tú ya no sentías nada por mí, mientras que yo te amaba con todo el corazón. No te mentí cuando te dije que ya no era feliz, tampoco lo hice cuando te decía que contigo era muy feliz. La cosa es que nuestra situación era muy complicada. Dos mundos no pueden colisionar sin que haya consecuencias. La que a nosotros nos tocó fue conocer el amor y luego perderlo. 

Nunca he creído que alguno de los dos ganase, ni siquiera creo que tu felicidad vaya a ser mejor, qué va. Y no me malinterpretes, te deseo que lo seas. Es solo que todo lo que pudimos ser juntos era tan inmenso, que superarlo aunque fácil, será muy injusto. Pudimos ser tantas cosas… No te mentí cuando te dije por llamada que yo jamás me habría ido de tu lado. Nunca. Nunca me habría ido de tu vida, aún en contra mía habría seguido luchando por conseguir esa relación que nos llevase al paraíso, un lugar donde tu mundo tan rebelde y libre, encajase a la perfección con el mío, tan tranquilo y complejo. Pero era imposible. Aunque a veces recuerdo como me dijiste ese día en mi portal que nosotros íbamos a demostrar que la Biblia no tenía razón. El yugo desigual sí podía funcionar. Pero no nos funcionó. Y yo… yo me lo creí sabes? Me creí que de verdad lo conseguiríamos, ahí bajo un cielo de verano, el primero y único que compartimos, pensé que nosotros seríamos la excepción. 

Hoy creo que sólo Dios tiene la razón. El me lo advirtió sabes? Y no me importó. Me fui de cabeza contra el abismo y si te soy honesta tampoco me arrepiento. Fui feliz, y durante esos pequeños momentos de felicidad que compartimos, siempre supe que aún si luego te perdía, habría valido la pena. No me arrepiento de nada de lo que vivimos. Jamás podría arrepentirme de haberte amado como lo hice. Porque por un amor tan inmenso solo se puede sentir gratitud. Y yo te agradezco por haber llegado a mi vida, por haberme enseñado lo que era el amor, y por haberme amado tanto. Porque fue amor, J, no tengo la menor duda. Un amor inmaduro, infantil, ingenuo, iluso, confuso, e imposible, pero amor al fin y al cabo. Y si existieran otros universos paralelos, sé que en uno de ellos, sino varios, estamos tú y yo juntos, aprendiendo el uno del otro, creciendo juntos, cumpliendo nuestros sueños, viajando por todo el mundo, sabiendo entendernos y respetando los sentimientos del otro, haciendo el amor todos los días con tanta pasión que parecemos únicos en la tierra, riéndonos de mil tonterías y amándonos con el alma. En otra vida nosotros seguimos amándonos. 

En esta sin embargo, cada uno hizo su vida como si el otro nunca hubiese existido. Pero existimos. Y aprendimos juntos lo que era el amor. Esa primera vez siempre será nuestra. 

A veces me acuerdo de cómo eras, de la forma en la que arrugabas tu nariz. De cómo te reías, de tu voz de niño, de tus ojitos verdes, del olor de tu piel, y entonces sonrío, sin dolor, sin rabia, sin tristeza. Le sonrío al J que conocí, porque en mí mente siempre serás ese niño de 20 años que me enamoró. Éramos niños, J. Y no supimos qué hacer con tanto amor… 

Ahora en cambio, cuando quiero pensar en ti ya no logro imaginar cómo es tu vida, no sé ni cómo luces, qué aspecto tienes ni cómo te vistes. ¿Sigues usando gorras? ¿Todavía usas sudaderas con capucha? ¿Llevas aún el anillo que un día te regalé? Si no, no te preocupes, yo tampoco tengo el tuyo. Ese está en el fondo del Río Sena en París, donde una vez te pedí que me pidieras matrimonio cuando creía que el resto de mis días los pasaría contigo. Si el mío está en un cajón o en la basura estaremos en paz. 

Ya no sé quién eres J, y tú tampoco sabes ya cómo soy. Sigo siendo parecida por fuera, quizá con unos kilos de más, con el cabello más corto, y con otro tipo de ropa. Pero ya no soy la misma chica triste que tenías, ahora me siento mucho más feliz, más alegre, más risueña, como la que conociste y que poco a poco se fue apagando. Soy muy feliz, J. A pesar de los problemas, lo soy. Espero que tú también. Y espero que la chica con la que estás te quiera muchísimo. Mucho más de lo que yo te quise, solo así sabré que quedaste en buenas manos. Espero también que tú la sepas amar de la forma en la que nunca pudiste amarme a mí, con respeto, lealtad y honestidad. Y espero que recibas lo mismo. Espero que seas muy feliz. 

Ya no sé muy bien cómo eres, y cada vez te siento más y más lejos de mí. Por eso mientras aún me queda un poquito te sigo escribiendo, dejando sobre este papel todos los sentimientos que todavía me quedan. 

Hoy por ejemplo te escribí esto porque escuché esa canción que bailamos juntos cuando salimos por primera vez y algo chiquitín se me removió adentro y sonreí. 

La canción era deseándote de Frankie Ruiz. 

K