Serás un gran padre.
Serás un gran hombre.
Cuando te vi por primera vez solo me fijé en tu exterior, ese físico que me gustó desde el primer momento. Tu sonrisa, tus ricitos, la forma de tu cuerpo, tu olor…
Pero cuando te vi por segunda vez algo en tu forma de mirar me hizo enamorarme de tu alma. Había bondad, y nunca dudaré de ello. Eras una buena persona.
Cuando pienso en lo que serás se me van las lágrimas, porque deseo y sé que serás un gran hombre.
Hoy recordé cuando me contaste que querías ser padre, y que serías el mejor padre del mundo, que le darías a tu hijo todo lo que tu padre no te dio a ti. Y hoy vi un video de un hombre emocionado al saber que sería padre, y me acordé de ti. Sé que serás un gran padre, y que amarás mucho a tus hijos. También sé que serás un gran esposo cuando encuentres la mujer indicada, y que formarás un hogar precioso. Tienes muchísimas cualidades, y espero que te sean suficientes para vivir una vida feliz. Espero que tengas una familia increíble y que tengas todo lo que siempre soñaste.
Esa vida no será conmigo, de hecho yo formaré mi propia familia, mi propio hogar y tendré mis propios hijos. Espero ser una madre ejemplar, una madre buena y amorosa, no hay nada que desee más.
Recuerdas cuando hablábamos de tener hijos? Y siempre te decía que yo no quería tenerlos? Estaba equivocada. Sí quería, sí quiero.
Anhelo encontrar un buen hombre que desee tanto como yo formar una familia. Un hombre que en su corazón tenga a Dios por sobre todas las cosas, un hombre honorable, recto, amoroso y honesto. Anhelo un noviazgo precioso, un matrimonio feliz y cuando sea el momento adecuado tener mi primer bebé. Te imaginas yo embarazada? Yo sí. Me imagino con mi barriguita y sonrío feliz. Tener un hijo con el amor de mi vida… nada me parece más hermoso.
Algún día seré madre y espero ser una buena mamá.
Tu algún día serás padre y no espero que lo seas, es que lo sé. Serás un gran padre.
Serás un hombre maravilloso.
Y sabes? Hoy también pensé que en algún del universo, en un mundo de fantasía sí existieron esos bebés que un día nos contamos. En algún lugar sí formamos esa familia, y tuvimos una niña morenita como yo, con tus rizos y tus ojos verdes, con tu naricita y tu gran corazón, con tu generosidad, tu dulzura, tu paciencia y tu alegría, con mi inteligencia, mi bondad, mi lealtad, mi corazón y llena de amor.
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